Esta biopic narra en específico dos años (1981-1982) de la vida del legendario cantante de rock y folk Bruce Springsteen, justamente a pocos meses de alcanzar el máximo estatus como rockstar, porque ya era un músico realizado y exitoso. Destacan su relación de amistad y laboral con su manager, quien termina siendo su confidente el único que cree en su talento y líricas con temáticas sociales profundas.
El guion se centra en especifico en su proceso dolorosamente creativo de grabar el álbum Nebraska, uno de su más oscuros con muchos datos personales, que hizo función de catarsis para enfrentar sus demonios internos que se relacionan con la complicada relación de odio y amor con su padre, la película aborda la importancia de la salud mental de una persona que se estaba desvaneciendo entre la fama sin tener ni un hogar donde llegar o a una familia con quien compartir.
El proceso de grabar este disco de manera analógica con equipos rudimentarios y cómo lograron recuperar estas grabaciones hacen muy interesante el segundo acto del filme, ya que se convierte en un disco difícil de crear y vender.
Pero más allá de esto la película utiliza la misma fórmula de las películas biográficas de las temporadas de premios, donde todo es excesivamente dramático y fustiga el éxito, aparte si existe un documental impresionante sobre la canción de Nebraska no es necesario volver a dedicarse a hablar de esto, porque dejan de explicar su importancia como cantante de la clase obrera y trabajadora, su importancia cultural en New Jersey y sus otros discos que dejaron una huella en la cultura.
Los fanáticos de Bruce Springsteen encontrarán interesante esta historia que se adentra mucho a la lucha de sus demonios del pasado, para espectadores que no conocen a este músico, se convierte en un buen punto de partida para adentrarse en su discografía. Jeremy Allen White tiene algunos buenos momentos como Springsteen al copiar su gesticulación única y característica cuando canta y toca estas canciones tan famosos, pero la mayoría del tiempo ofrece una interpretación muy inexpresiva que dista mucho de esa fuerza de la naturaleza que representa Bruce.
Resumen
Una biopic centrada en muestra los traumas de este cantante legendario que con su arte logró una manera de catarsis para aliviar su salud mental
En una semana, a partir del 30 de octubre, el público de Venezuela podrá adentrarse en la intimidad creativa de Bruce Springsteen con Springsteen: música de ninguna parte, la nueva película protagonizada por Jeremy Allen White (El oso). El filme retrata uno de los momentos decisivos en la carrera del icónico músico: los tumultuosos años en los que compuso y grabó Nebraska, su inolvidable álbum de 1982.
Para entrar en la piel de este artista admirado y amado por generaciones, White se embarcó en un proceso creativo sin precedentes en su ascendente carrera actoral que le permitió captar la esencia del artista y llevar a los espectadores a un conmovedor viaje emocional y musical hacia su mundo interior.
Un desafío abrumador
Cuando White recibió la propuesta por parte del director Scott Cooper, de interpretar a “The Boss” en la adaptación para la pantalla del libro de Warren Zanes, Deliver Me From Nowhere, el actor se sintió entre honrado y abrumado. Se trataba de una oportunidad única para encarnar a un ídolo personal. White, que ya era fan de Nebraska antes de la filmación, tenía una comprensión profunda de lo que significaba el álbum. Implicaba también dar vida a un ícono de la talla de Springsteen, un desafío inmenso. “Lo pensé durante una semana más o menos. Luego Scott se puso en contacto y me dijo que Bruce había visto parte de mi trabajo y pensaba que debería hacerlo. Hablamos sobre el enfoque, y entendí que, en definitiva, lo central de la película era un hombre arraigado en su proceso creativo. Saber eso alivió momentáneamente algo de la presión”, confiesa White.
En conversaciones con Cooper, el actor comprendió además que el realizador no buscaba que el protagonista de la historia imitara al músico. “Es una película sobre encontrar la esencia de quién es Bruce, porque solo hay un Bruce Springsteen. Quería sumergir por completo a los espectadores en la experiencia íntima de cómo surgieron estas canciones que ahora son icónicas”, explica Cooper.
Para White, el punto de partida para poder interpretar a Springsteen con autenticidad emocional llegó a través de una primera conversación con el mismísimo ícono, en la que se refirió a un episodio de ataque de pánico que tuvo en un momento de su carrera, un sentimiento con el que el actor se sintió identificado. “Cuando tomas un papel como este, te preguntas: ‘¿qué tengo en común con este ícono del rock?’ Es difícil trazar esas comparaciones y encontrar por dónde entrar al papel. Y creo que, en esa conversación, se me abrió una puerta”, revela White.
Tras la esencia de Bruce
A partir de allí White se dedicó a estudiar la vida y la obra de Springsteen en múltiples fuentes. Además de leer el libro de Zanes, escuchó el audiolibro de Born to Run sobre las las memorias del artista para familiarizarse lo más posible con su vida, al tiempo que miró la grabación de Springsteen on Broadway, el espectáculo unipersonal de Bruce en el que habla mucho sobre la relación con su padre. El actor también se sumergió en el archivo audiovisual de Springsteen para captar su esencia arriba y debajo del escenario. A su vez, White se reunió con personas del círculo íntimo de Springsteen, como el productor e ingeniero de sonido Jimmy Lovine, el manager histórico Jon Landau y su esposa Patti.
Su preparación para el papel se completó con un intenso entrenamiento en canto y guitarra, ya que es White quien interpreta todas las canciones en la película. El actor trabajó con el instructor de guitarra J.D. Simo y el reconocido coach vocal Eric Vetro durante cinco meses. “Al menos necesitaba llegar a un punto en el que pudiera sentirme lo más cómodo y natural posible, porque Bruce está en su máximo nivel de confort cuando tiene una guitarra en la mano”, dice White.
Codo a codo con la leyenda
Más allá de la investigación histórica que hizo White para el papel, las extensas conversaciones que mantuvo con el artista fueron clave en la preparación del personaje. En uno de esos encuentros Springsteen también llevó a White a recorrer Freehold, Nueva Jersey —su pueblo natal— para que viera los lugares que marcaron su infancia. “Luego me invitó a su casa, no muy lejos de donde había crecido, a cenar con él y Patti, y pude hacerle muchas preguntas sobre esa etapa de su vida”, cuenta White, en referencia a Patti Scialfa, esposa del músico e integrante de la E Street Band.
Durante el rodaje Springsteen le dio a White todo el espacio que necesitaba, pero también estuvo muy presente en el set de rodaje para asesorarlo con honestidad si él lo solicitaba. “Era increíblemente comprensivo, dándome espacio para encontrar mi propio ritmo. Siempre estaba allí, pero creo que una vez que comenzamos a rodar, Bruce y yo logramos un entendimiento tácito: él intervenía para decirme si estaba yendo por el camino equivocado; de lo contrario, se mantenía al margen si bien me seguía brindando su apoyo, que creo que era exactamente lo que yo necesitaba en ese momento. Terminó siendo el equilibrio perfecto”, asegura White.
Para Springsteen, el trabajo que hizo White fue único y conmovedor. En ese sentido, el artista concluye: “Jeremy no intentó imitarme en absoluto. Simplemente se metió en mi mundo interior. La cámara captó esas complejidades, y eso fue clave para que el personaje resultara completamente creíble. Ahí es de donde surge su magia actoral. Hizo un trabajo maravilloso”.
Springsteen: música de ninguna parte estrena en cines de Venezuela el jueves 30 de octubre.
El músico y el actor que lo encarna en la película de 20th Century Studios estuvieron acompañados por Jon Landau, mánager de Springsteen, los actores Jeremy Strong, Stephen Graham y Odessa Young, y por el realizador Scott Cooper.
El nuevo tráiler confirma el estreno en cines de Venezuela: jueves 30 de octubre
En la 63ª edición del Festival de Cine de Nueva York, en Alice Tully Hall, el elenco y realizadores de Springsteen: música de ninguna parte de 20th Century Studios, celebraron el estreno de la película. Los actores Jeremy Allen White, Jeremy Strong, Stephen Graham, Odessa Young, Gaby Hoffmann, Matthew Pellicano Jr., David Krumholtz y Harrison Sloan Gilbertson asistieron al evento junto al guionista, director y productor Scott Cooper; los productores Ellen Goldsmith-Vein, Eric Robertson y Scott Stuber; y el productor ejecutivo Warren Zanes. También estuvieron presentes Bruce Springsteen y su histórico mánager Jon Landau, quienes son interpretados en la película por White y Strong, respectivamente.
Tras la proyección, los asistentes al estreno —incluyendo a Anne Hathaway, Whoopi Goldberg y Gayle King— disfrutaron de una actuación sorpresa de Springsteen. Cooper, el elenco y el legendario ícono del rock fueron recibidos con una ovación entusiasta por parte del público, que se mantuvo de pie y cautivado durante la interpretación íntima de “Land of Hope and Dreams”.
La película retrata el proceso de creación del álbum “Nebraska” lanzado en 1982 por Bruce Springsteen. Realizado en una grabadora de 4 pistas en la habitación de Springsteen en Nueva Jersey, el álbum marcó un momento de inflexión en su vida y es considerada una de sus obras más perdurables, un disco acústico crudo y atormentado poblado de almas perdidas que buscan una razón para creer.
Springsteen: música de ninguna parte es producida por Cooper, Ellen Goldsmith-Vein, Eric Robinson y Scott Stuber. Tracey Landon, Jon F. Vein, y Zanes son los productores ejecutivos. La película incluye una banda sonora original compuesta por Jeremiah Fraites, fotografía de Masanobu Takayanagi, diseño de producción de Stefania Cella, diseño de vestuario de Kasia Walicka-Maimone, y edición a cargo de Pamela Martin.
Springsteen: música de ninguna parte estrena en cines de Venezuela el jueves 30 de octubre.
El director Scott Cooper, quien escribió el guion de la película a partir del libro Deliver Me from Nowhere de Warren Zanes, comenta: “Hacer Springsteen: música de ninguna parte, fue profundamente conmovedor ya que me permitió adentrarme en el alma de un artista que admiro hace mucho tiempo, y ser testigo de la vulnerabilidad y la fuerza detrás de su música. La experiencia se sintió como un viaje a través de los recuerdos, los mitos y la verdad, pero por sobre todo fue un privilegio llevar esa cruda honestidad emocional a la pantalla y hacerlo me transformó. No puedo agradecer lo suficiente a Bruce y Jon Landau por permitirme contar su historia”.
Springsteen: música de ninguna parte, de 20th Century Studios, retrata el proceso de creación del álbum Nebraskalanzado en 1982 por Bruce Springsteen, cuando él era un joven músico en la cúspide del estrellato mundial que luchaba por conciliar las presiones del éxito con los fantasmas de su pasado. Realizado en una grabadora de 4 pistas en la habitación de Springsteen en Nueva Jersey, el álbum marcó un momento de inflexión en su vida y es considerada una de sus obras más perdurables, un disco acústico crudo y atormentado poblado de almas perdidas que buscan una razón para creer.
Protagonizada por Jeremy Allen White como Bruce Spingsteen, popularmente conocido como El Jefe, cuenta en el elenco con Jeremy Strong como Jon Landau, el mentor y mánager de Springsteen de larga data; Paul Walter Hauser como el técnico de guitarra Mike Batlan; Stephen Graham como Doug, el padre de Springsteen; Odessa Young como Faye, un interés amoroso; Gaby Hoffman como Adele, la madre de Springsteen; Marc Maron como Chuck Plotkin; y David Krumholtz como el ejecutivo de Columbia, Al Teller.
Springsteen: música de ninguna parte, que estrena llegará a los cines de Venezuela en octubre, es producida por Cooper, Ellen Goldsmith-Vein, Eric Robinson y Scott Stuber. Tracey Landon, Jon Vein, y Zanes son los productores ejecutivos.
Ya están disponibles el primer tráiler y póster de Springsteen: música de ninguna parte, la nueva película de 20th Century Studios sobre la creación del álbum de Bruce Springsteen de 1982, Nebraska, un disco acústico definitivo en su carrera que marcó un momento de inflexión en su vida y es considerada una de sus obras más perdurables.
El director Scott Cooper, quien escribió el guion de la película a partir del libro Deliver Me from Nowhere de Warren Zanes, comenta: “Hacer Springsteen: música de ninguna parte, fue profundamente conmovedor ya que me permitió adentrarme en el alma de un artista que admiro hace mucho tiempo, y ser testigo de la vulnerabilidad y la fuerza detrás de su música. La experiencia se sintió como un viaje a través de los recuerdos, los mitos y la verdad, pero por sobre todo fue un privilegio llevar esa cruda honestidad emocional a la pantalla y hacerlo me transformó. No puedo agradecer lo suficiente a Bruce y Jon Landau por permitirme contar su historia”.
Springsteen: música de ninguna parte, de 20th Century Studios, retrata el proceso de creación del álbum Nebraskalanzado en 1982 por Bruce Springsteen, cuando él era un joven músico en la cúspide del estrellato mundial que luchaba por conciliar las presiones del éxito con los fantasmas de su pasado. Realizado en una grabadora de 4 pistas en la habitación de Springsteen en Nueva Jersey, el álbum marcó un momento de inflexión en su vida y es considerada una de sus obras más perdurables, un disco acústico crudo y atormentado poblado de almas perdidas que buscan una razón para creer.
Protagonizada por Jeremy Allen White como Bruce Spingsteen, popularmente conocido como El Jefe, cuenta en el elenco con Jeremy Strong como Jon Landau, el mentor y mánager de Springsteen de larga data; Paul Walter Hauser como el técnico de guitarra Mike Batlan; Stephen Graham como Doug, el padre de Springsteen; Odessa Young como Faye, un interés amoroso; Gaby Hoffman como Adele, la madre de Springsteen; Marc Maron como Chuck Plotkin; y David Krumholtz como el ejecutivo de Columbia, Al Teller.
Springsteen: música de ninguna parte, que estrena llegará a los cines de Venezuela en octubre, es producida por Cooper, Ellen Goldsmith-Vein, Eric Robinson y Scott Stuber. Tracey Landon, Jon Vein, y Zanes son los productores ejecutivos.